Sam Worthington vendió todas sus pertenencias y se fue a vivir al coche antes de fichar por ‘Avatar’ por razones religiosas

Cuando Sam Worthington se convirtió en el elegido de James Cameron para protagonizar Avatar era una cara prácticamente desconocida fuera de Australia, aunque lo cierto es que el actor ya llevaba toda una década dedicándose a la interpretación. En aquella época, finales de los años 2000, W…

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El actor ha reconocido que no pasaba por un buen momento cuando obtuvo la oportunidad de su vida. Ahora estamos a punto de verle de nuevo en la esperada secuela ‘Avatar: El sentido del agua’.

Cuando Sam Worthington se convirtió en el elegido de James Cameron para protagonizar Avatar era una cara prácticamente desconocida fuera de Australia, aunque lo cierto es que el actor ya llevaba toda una década dedicándose a la interpretación. En aquella época, finales de los años 2000, Worthington había fichado también para Terminator: Salvation y poco después se hizo también con el papel principal en la esperada película de fantasía Furia de Titanes y su posterior secuela, así que su llegada a Hollwood había sido por la puerta grande. Sin embargo, antes de convertirse en el protagonista de la película que pasaría a la historia como la más taquillera de todos los tiempos, el actor no estaba pasando precisamente por su mejor momento.

Según ha revelado él mismo, cuando recibió la llamada para convertirse en Jake Sully en la famosa película del aclamado cineasta estaba viviendo en el coche y había vendido todas sus pertenencias, aunque no por falta de dinero ni por ningún tipo de mala racha profesional. Al contrario. Worthington estaba sufriendo una crisis personal relacionada con su fe religiosa y esa fue su forma de hacer frente a lo que estaba sintiendo en aquel momento.

Ahora estrena la segunda parte de Avatar, Avatar: El sentido del agua, 13 años después del debut de la primera cinta, y aunque su trayectoria en Hollywood está lejos de haber sido tan prometedora como se rumoreó en su día, lo cierto es que no ha dejado de trabajar en ningún momento. En su trayectoria encontramos títulos populares, aunque ninguno del peso de Avatar, pero en los que ha tenido la oportunidad de probarse en otros géneros diferentes a la acción.

Y precisamente durante la promoción de uno de ellos, La cabaña, Worthington se abrió sobre la experiencia religiosa que le hizo acabar viviendo en un coche años atrás. Lo hizo en declaraciones con Studio 5, en la que no pudo evitar recordar cuando se «construyo su propia choza»: «Si la cabaña es una metáfora de la ira, la culpa, el resentimiento y las frustraciones que tenemos con la vida y luego vivimos en ella, definitivamente he vivido en la mía».

Llegué a mi fe muy tarde. Tenía unos veinte años cuando un amigo me dio una Biblia para leer, para decirme que me calmara. Nunca fue algo que me impusieran cuando era niño. Es algo en lo que he estado viajando por elección

Un viaje que, según contó en la entrevista no fue para nada tranquilo. Dejó sus estudios universitarios y su padre le compró un billete solo de ida al otro lado del país para que se buscase la vida y descubriese qué quería hacer con ella. Y así es como se convirtió en actor, una profesión en la que no le fue nada mal, pero que reconoce le hizo ver una versión de sí mismo que no le gustaba nada.

«Tuve una carrera sólida en Australia, haciendo películas. Pero miré a mi alrededor, a todo lo que poseía y sentí que me estaba definiendo, no me gustaba a quien estaba definiendo y lo que decía de mí»

Me miré en el espejo un día y decidí que no me gustaba lo que veía, así que pensé en vender el espejo

«Cuando me acerqué a Dios, encontré a alguien que me escuchaba por primera vez. Y no me juzgó. Y es posible que no haya obtenido las respuestas, pero tuve un oído reconfortante», explicaba sobre aquel momento. «Entonces, cuando extendí la mano y estaba sentado en la parte trasera de un automóvil en medio de la nieve, enojado por todo, lo que obtuve fue un: ‘Está bien’. Y ese amor te ayuda a superarlo».

Por su parte, James Cameron estaba buscando un desconocido cuando dio con Worthington, que en aquel momento vivía en su coche y al que, tras dos audiciones, entregó el papel. «Tiene esa cualidad de ser un tipo con el que querrías tomar una cerveza y que finalmente se convierte en un líder que transforma el mundo», expresó el cineasta sobre él.

Ahora le veremos de nuevo como Jake Sully en Avatar: El sentido del agua, que se estrena el 16 de diciembre en 2022.

 

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