Una película ya nos ha dicho qué efectos tendría en la Tierra la paralización del núcleo

una película ya nos ha dicho qué efectos tendría en la tierra la paralización del núcleo

En los últimos años la humanidad no ha tenido tiempo para aburrirse. Entre pandemias, borrascas históricas y volcanes en erupción, vemos el final del mundo más cerca que nunca y las últimas noticias no parecen indicar lo contrario. Un estudio publicado en Nature Geoscience indica que el núcleo d…

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El estudio publicado en Nature Geoscience asegura que podría haberse frenado y es posible que gire en el sentido contrario.

En los últimos años la humanidad no ha tenido tiempo para aburrirse. Entre pandemias, borrascas históricas y volcanes en erupción, vemos el final del mundo más cerca que nunca y las últimas noticias no parecen indicar lo contrario. Un estudio publicado en Nature Geoscience indica que el núcleo de la Tierra se ha frenado y hasta es posible que esté girando en sentido contrario. Una noticia que ha generado muchos ‘memes’, pero también nos ha llevado a echar mano de nuestro propio kit de supervivencia.

El lado bueno de todas estas catástrofes es que el cine ya nos ha contado sus consecuencias en la vida real, por lo que podemos estar preparados ante lo que se nos viene encima. En el caso de la paralización del núcleo de la Tierra contamos con El núcleo, una cinta dirigida por Jon Amiel. Es un título algo mediocre de 2003, pero sirve para que nos preparemos para lo peor.

En la película, los efectos más inmediatos son la muerte repentina de personas con marcapasos y la pérdida de la capacidad de navegación de las palomas, lo que las lleva a estrellarse contra todo lo que tengan por delante. El geofísico Serge Leveque (Aaron Eckhart) pronto se da cuenta de que el núcleo de la Tierra ha dejado de rotar y da su veredicto: en un año el planeta perderá su campo electromagnético y todos seremos abrasados por la radiación solar.

Es un panorama horrible, pero el gobierno de Estados Unidos está siempre listo para la aventura. De este modo, un equipo de especialistas es reclutado para viajar al núcleo y explotar una serie de dispositivos que permitan reiniciar la rotación. Por supuesto, es una hazaña totalmente imposible de replicar en la vida real. Lo más lejos que ha llegado el ser humano son 12 kilómetros de profundidad y parece poco probable ir más lejos, pues las paredes pueden derrumbarse por la presión.

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En El núcleo, los héroes consiguen llegar al núcleo y reiniciarlo. Aunque la solución no tiene aplicación en nuestra realidad, parece que tampoco vamos a tener que recurrir a ello.

Aparentemente, los efectos serán mucho menores de lo que nos contó Hollywood -de hecho, ya sucedió algo parecido en la década de los 70- pero, como suele ocurrir, el cine prefiere optar por la vía más catastrofista. Es normal, nos gusta la espectacularidad y los desastres, pero también es un alivio pensar que el ser humano está más preparado para enfrentarse a tragedias de lo que nos cuentan en la pantalla grande.

 

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